El martes 6 de octubre del 2026 se vivió un incendio, acompañado de varias explosiones en las instalaciones de la planta de lubricantes de la refinería de Cardón, perteneciente al Complejo Refinador Paraguaná, el más grande del país. Un nuevo accidente que, por fortuna, no dejó heridos ni víctimas que lamentar. La petrolera estatal rápidamente se pronunció garantizando el abastecimiento de combustible y el reinicio de las actividades. La información oficial señala que el accidente fue provocado por la rotura de una línea de gas, lo cual se viene investigando y aseguran que se evalúan las condiciones de seguridad de la planta.
Este evento despertó los miedos de una población que aún recuerda con dolor y resignación el gran accidente del 25 de agosto del 2012, cuando dos tanques de propano explotaron causando muerte y destrucción. Han sido más de una década de accidentes continuos, especialmente en las aguas del Golfete de Coro, con derrames petroleros y fugas de gas. El más reciente derrame, del 27 de marzo del 2026, afectó más de 40 kilómetros del Golfete de Coro, afectando a la fauna marina y los pescadores que viven de ella; contribuyendo a la continua degradación de este delicado ecosistema.
Recientemente, el Tribunal Internacional por los Derechos de la Naturaleza condenó al Estado venezolano por haber convertido a la Península de Paraguaná en una “zona de sacrificio”, con el desarrollo de este complejo refinador. Gran parte de los problemas que han agravado la situación de la región paraguanera son los accidentes de la industria petrolera, situación que empeora cada vez más con la falta de mantenimiento y la situación de abandono en que ha quedado la industria petrolera venezolana. No hay responsabilidad por parte de ninguna autoridad, tampoco políticas de contención ni de mitigación.
Ver también Paraguaná como zona de sacrificio; el caso venezolano ante el Tribunal Internacional por los Derechos de la Naturaleza.
Esta situación no es aislada. Pese a la intervención norteamericana del 3 de enero y las promesas de Trump de traer inversión y mejorar las condiciones de la industria petrolera; todo continúa en la misma situación. La administración de Delcy Rodríguez y su tren ministerial sigue en silencio ante la acumulación de pasivos ambientales por parte de la industria petrolera y no abordan los crecidos números de incidentes y graves daños ambientales que ocurren mes tras mes en el país.
A inicios de octubre también fue noticia la lucha de los pescadores contra los derrames en la cuenca del Lago de Maracaibo, recordando que el problema de las tuberías en el fondo del lago no se ha resuelto y exige tomar medidas urgentes. ¿Supondrá la reactivación de la industria petrolera un incremento en los derrames?
Existe gran preocupación, pues, además del conocido negacionismo climático del presidente norteamericano, su consideración de los problemas ambientales y accidentes es mínima, por decirlo de una forma amable. Igualmente, el gobierno venezolano tiene una tradición de ignorar la problemática y manejar su discurso en teorías conspirativas como los supuestos sabotajes, de los cuales nunca se presentan pruebas verificables, imputado, ni continuidad en las historias. A combinación entre los interventores que ejercen la tutela y el gobierno venezolano reacomodado es perfecta para mantener la impunidad y acelerar la catástrofe ambiental.
Simultáneamente, se viene denunciando en el oriente del país contaminación de las playas del Parque Nacional Mochima, llamando la atención las denuncias de la presencia de “basura petrolera”. Cerca del parque se encuentra la refinería de El Chaure, en Puerto La Cruz, así como el puerto petrolero de Guanta e instalaciones administrativas de PDVSA entre ambas instalaciones industriales. ¿Cómo llegó esa basura petrolera a costas cercanas de estas sedes de la empresa petrolera? ¿Por qué no se abre una investigación y se limpian las playas? ¿Quiénes asumirán la responsabilidad? Hasta ahora, las autoridades de la empresa o del Estado han permanecido en silencio, sin pronunciarse sobre el caso.
Pacto petrolero: corrupción y opacidad
Esta es una situación compleja, especialmente en tiempos en que se plantean acuerdos petroleros con los Estados Unidos, en condiciones leoninas, poco transparentes y por fuera de los límites legales. Además, incluyendo en el acuerdo a la empresa North American Blue Energy Partners (NABEP) dirigida por Alejandro Betancourt, conocido por su vinculación con los casos de corrupción en el área de la energía eléctrica. Trump, que tiene bastantes intereses particulares y familiares en los negocios petroleros, utiliza la diplomacia y geopolítica para interés personal. Incluso al punto de poner en riesgo la estabilidad en los Balcanes a fin de hacer negocios con las empresas de familiares cercanos.
Esto parece estar relacionado con la alianza entre Trump y el chavismo a través de Alejandro Betancourt, quien tiene nexos con Mauricio Claver-Carone, exasesor de Donald Trump, de acuerdo a un reportaje sobre Betancourt publicado por la BBC. De acuerdo a este trabajo, Betancourt fue pieza fundamental en las negociaciones con funcionarios políticos de Venezuela de cara a los sucesos ocurridos el 3 de enero, con lo cual se ganó un espacio en la trama petrolera de Trump en Venezuela.
Ver también: Nuevo Acuerdo Petrolero Trump-Rodríguez: pacto neocolonial y remodelación de Venezuela.
Por otro lado, el Congreso ha intentado promover acciones para investigar y auditar las operaciones petroleras de Estados Unidos en Venezuela, conocer el paradero del dinero y entender cómo está funcionando la situación. Los demócratas, en su rol de partido opositor, han promovido un comité de investigación. Sin embargo, los parlamentarios del partido Republicano han dado su voto en contra a la comparecencia del Gobierno norteamericano a dar cuentas sobre el acuerdo petrolero. Especialmente la representante María Elvira Salazar, quien ha sido abanderada y la más ferviente antagonista al régimen de Maduro en la Cámara, ha votado por la opacidad de las operaciones de Trump y Delcy, en lugar de permitir una auditoría y escrutinio público de estos negocios.
La política partidista en Estados Unidos está afectando ahora el desarrollo de los acontecimientos en Venezuela. Tras el 3 de enero y la salida de Maduro del poder, la democratización, la transparencia, la asunción de responsabilidades, son esperanzas truncadas que no han terminado de llegar. El representante demócrata de Texas, Joaquín Castro, afirmó que el Congreso no ha recibido desde esa fecha ninguna información sobre los fondos relacionados con Venezuela, ni informes económicos sobre las operaciones en el país. El Gobierno de Trump ha mantenido la misma opacidad que ha sido característica del chavismo.
Sociedades adictas al petróleo
En medio de esta opacidad sobre inversiones, rendición de cuentas y manejo de los negocios, seguimos viviendo el silencio ante la crisis ambiental y climática. Discursos grandilocuentes señalan aspiraciones inverosímiles de aumento de la producción a niveles anteriores a la crisis, alrededor de unos 3 millones de barriles diarios, sin la inversión adecuada; pero también hay quienes, tanto en la oposición como en el gobierno, sueñan con duplicar aquellas cifras de extracción. Obviando, por supuesto, la situación climática y el rol de los combustibles fósiles en todo esto.
Mientras actualmente atravesamos por el fenómeno climático el Niño, etiquetado con el prefijo de súper por sus características, el gobierno de Estados Unidos impulsa una agenda de mayor extracción y consumo. La crisis energética provocada por la guerra contra Irán, que parece se extenderá mucho más de lo previsto, ha puesto de frente el discurso petrolero por encima de las preocupaciones climáticas. La problemática ambiental a futuro queda supeditada por nuestra adicción a la energía “barata” petrolera; que nos hará pagar un altísimo costo como especie, si no frenamos ya esta locura. Pero ese freno, lejos de estar cerca, parece que será impuesto por la propia naturaleza, cuando ya las consecuencias de nuestros actos sean ya suficientemente duras como para obligarnos a actuar.