Dos miradas de la actual situación indígena Yukpa en el estado Zulia

Imagen referencial tomada de El Impulso
Imagen referencial tomada de El Impulso
octubre 31, 2026

Luego de la intervención estadounidense, y con el nuevo gobierno de Delcy Rodríguez, la situación de los yukpa continúa en una situación crítica, ahora con la intensificación de los intereses mineros y la impunidad en sus territorios. El antropólogo y ecologista Lusbi Portillo, explica esta situación en dos relatos.

Lusbi Portillo

Sociedad Homo et Natura

I. Petróleo, minería, pueblos indígenas y el Estado venezolano

Debemos entender que este Estado venezolano no ha dejado de ser colonial, clasista, burgués, defensor de la propiedad privada, del capital.

Está soportado en un modelo de desarrollo competitivo, individualista, depredador, petrolero, minero, defendido por una estructura militar, policial, jurídica positivista. El gobierno actual mejoró estas relaciones coloniales con las dos nuevas leyes de Hidrocarburos y Minería.

Con la ocupación de Venezuela desde el 3 de enero de 2026 la explotación, traslado y compra del carbón mineral que no estaba relacionado con empresas norteamericanas, se abrieron para ser controladas por estas, a través de las Licencias 51D, 54C y 55A.

No hay para donde coger. Los pueblos indígenas y los campesinos son la base de la pirámide. Fueron acorralados hacia la frontera desde 1900, por petroleras y ricos ganaderos, llevándolos a tierras empobrecidas y lejanas de las capitales, así como de los beneficios de los presupuestos municipales, regionales y nacionales.

Sin embargo, los pueblos indígenas existen aún, luego de más de 500 años de soledad, de resistencia. Pero aún los asesinan los hacendados o sus sicarios privados, o los agentes de las policías aliadas financiadas, como ocurre en el municipio fronteriza de Machiques de Perijá, en el Zulia.

El pecado, la culpa y la condena han terminado de penetrar su psique y la estructura social organizativa, a través de las iglesias evangélicas. Los alienan e inmovilizan en la lucha por sus derechos, contra sus opresores y el Estado colonial.

El camino de las comunidades es resistir y luchar, ‘adivinar’ y sortear el engaño y el racismo de los funcionarios del Estado burgués. Defender sus cosmologías, cosmogonías, idiomas; sus sistemas jurídicos y resoluciones de conflictos, sus etnohistorias. Conocer la Constitución y las leyes internas del país e internacionales. Y crear un sistema de alianzas en los defensores de los derechos humanos y ecologistas.

No obstante, en los Tribunales, ya sea en la fase de Control, Juicio y Ejecución, estos derechos son violados. Sí, los derechos contemplados en la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela (1999), principalmente en su Preámbulo, Artículo 9, Capitulo VII De los Deberes de los Pueblos Indígenas: Artículos del 119 al 126, y el Artículo 260 del Capítulo III Del Poder Judicial y el Sistema de Justicia. Además, se viola la Ley Orgánica de Pueblos y Comunidades Indígenas (LOPCI, 2005), en especial el Título VII De la Administración de Justicia, desde los artículos 130 al 141.

Y lo mismo ocurre con los derechos internacionales firmados por el Estado venezolano en la Organización Internacional del Trabajo (OIT), como el Convenio sobre Pueblos Indígenas y Tribales No. 169 de Ginebra (1989), o la Declaración de las Naciones Unidas sobre los Derechos de los Pueblos Indígenas (2007). Hasta, la Declaración Universal de los Derechos Humanos (Paris, 1948) es violada en los Artículos 1, 3, 5, 13, 17.

No se ha constituido una coordinación entre la Jurisdicción Ordinaria y la Jurisdicción Especial Indígena, como ordena la LOPCI en dicho Título VII.

II. El 12 de octubre: con maquillaje, se oculta el etnocidio

Desde el pasado 12 de octubre arranca el maquillaje en toda Venezuela. Arranca la campaña electoral. En Maracaibo, ese día varias cuadras se llenaron hasta llegar a la Sede de la Gobernación. En días recientes, la juventud de todos los pueblos indígenas se concentró en Caracas, y se han fotografiado con toda la dirigencia nacional indígena. Todo preparado, como días antes señalaba el Ministro del Interior.

Se inicia la campaña con los indígenas. Desde la base de la pirámide étnica social.

Con todo este maquillaje se oculta el hambre, los problemas de acceso a la tierra, los asesinatos ejecutados por pudientes terratenientes, como fue el caso del Cacique Yukpa Cesáreo Panapera[1]. Las enfermedades, las constantes agresiones sufridas en sus territorios por la GNB y la PNB. Los juicios simulados, los presos por distribuir drogas, pero no al narco y la cadena de individuos que la trasladan desde Colombia, principalmente por los caminos de la Sierra de Perijá, Zulia.

En nada ha quedado la Comisión conformada con personal de la Gobernación, el Consejo Legislativo y el MINPPI del estado Zulia. Los Yukpa siguen detenidos en San Cristóbal, Táchira. Sus familiares son atropellados por la policía regional cuando viajan desde San Francisco, Zulia, hasta el Táchira. No pueden acampar bajo las matas donde tenían sus viviendas, en un terreno vacío en La Fría. Nada se ha resuelto en Táchira ni en el Zulia, acerca de la muerte de un anciano enfermo que dormía en un colchón sobre el suelo cuando las máquinas tumbaron sus ranchos y los escombros se trasladaban en camiones de volteo. O de una joven madre Yukpa que también fue herida por la policía y la GNB, y fue esterilizada al ser atendida en el hospital.

Estas denuncias desde el primer día han salido en medios alternativos de comunicación.

Todo esto, es público y notorio. La Comisión lo sabe. Pero lo que no se ha informado por los medios de comunicación es un informe parcial o final de la Comisión. O si el Señor Gobernador ordenó, con la Presidenta del CLEZ y la Directora del MINPPI Zulia, el cese de esta Comisión.

Con el show étnico arranca la campaña de Delcy Rodríguez. Con baile rapero con el Gobernador de Carabobo, se enrumba la campaña.

María Corina Machado usó la sorpresa como inicio de campaña. Se le perdonó la orden de detención por traición a la patria, gracias a Marcos Rubio. Su patria no está aquí, ni el premio Nobel de la Paz.

Todo un show imperial montado, sin Patria, con Maduro preso en New York. Mientras se crean distintas narrativas para controlar los hidrocarburos y distintos minerales estratégicos; y el oro secuestrado en Inglaterra.

Los trabajadores y el pueblo venezolano todo peleando. Preparémonos para pelear.

¡EN RESISTENCIA!

Maracaibo, Zulia. República Bolivariana de Venezuela


NOTAS

[1] https://www.aporrea.org/ddhh/n406209.html